La contaminación electromagnética no solo afecta a los seres humanos, sino a todas las especies biológicas. Los microbiomas del aire, la tierra, el intestino y el cerebro se ven alterados, así como la microbiota de mascotas y plantas. Las abejas son especialmente vulnerables, enfrentando un mayor riesgo de extinción debido a esta contaminación. También se han documentado alteraciones en los patrones de migración de aves y un incremento del estrés fisiológico en animales de ganadería. Todo esto impacta directamente la calidad de los alimentos y el equilibrio natural del ecosistema del planeta.
Módulo 1 – Campos Electromagnéticos
El módulo 1 introduce el concepto de campos electromagnéticos y aclara que este término no debe asociarse directamente con algo negativo. Los campos electromagnéticos son parte natural de la vida: la luz solar y el campo de la Tierra son ejemplos de ello. El término correcto para referirse al problema es contaminación electromagnética, generada por dos fuentes principales: la red eléctrica y las telecomunicaciones inalámbricas (Wi-Fi, 5G, 4G, Bluetooth, entre otras). Esta contaminación se describe como un ruido artificial presente en el ambiente y en el cableado eléctrico. Es importante distinguir entre frecuencias electromagnéticas naturales, que son beneficiosas, y las artificiales o no nativas, que son las que representan un problema.
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